Por: Pastor David Rodríguez

Además les digo que si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo. Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. (Mateo 18:19-20 NVI)

Para poder cruzar los valles de la vida, necesitas orar en acuerdo con otros y que otros oren por ti. La oración es el recurso que Dios te ha dado para transferir los tesoros del cielo a la tierra. Jesús dice que la oración en acuerdo trae respuestas. El Padre que está en el cielo espera que en la tierra surjan las alianzas de oración para derramar su gracia y favor sobre los que lo piden. Nada desciende del cielo sin la oración.

Cuando pasas por un tiempo difícil y no tienes alianzas de oración, estás desprotegido. No tienes la misma protección que si las tuvieras porque no hay otros orando por ti y contigo.

La Biblia dice: Mientras tanto, ustedes nos ayudan orando por nosotros. Así muchos darán gracias a Dios por nosotros a causa del don que se nos ha concedido en respuesta a tantas oraciones. (2 Coríntios 1:11 NVI)

Cuando oras en alianza con otros tu fuerza aumenta. Hay más poder en la oración de un grupo que en la oración individual. Las alianzas que trascienden son alianzas de oración. No hay límites para el poder que se revela cuando dos o más personas deciden unir esfuerzos para orar.

La Biblia dice, “si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra con respecto a cualquier cosa que pidan, mi Padre que está en el cielo lo hará”

Jesús enseñó acerca del poder que actúa cuando un grupo pequeño decide ponerse de acuerdo para orar.

Necesitas ese poder para pasar por las adversidades. Necesitas orar en comunión y acuerdo con otros.

Jesús dijo: “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.

El original griego para la expresión “en medio de” implica un “centro dinámico” habla de las fuerzas que actúan y los resultados que tienen las alianzas de oración.

El mismo Jesús, cuando cruzó el getsemaní, lo hizo pidiendo la compañía de un grupo pequeño en la oración. ¿Resultado? El ángel descendió, las fuerzas llegaron y las tinieblas fueron derrotadas.

Únete a un grupo pequeño para orar, haz alianzas que trascienden y espera respuestas de Dios sobre ti.